Este es un trastorno en el que el varón eyacula antes de lo que desea, con una estimulación sexual escasa, antes o poco después de la penetración. La eyaculación precoz es una falta de control sobre el reflejo eyaculatorio; por tanto, es un trastorno de la fase del orgasmo durante la relación sexual.

La gran mayoría de los hombres experimentaron una eyaculación precoz en algún punto de su vida sexual. Es el problema sexual más frecuente en hombres, afectando a entre el 25 y el 40% de ellos. La tasa de prevalencia de la eyaculación precoz como un trastorno clínico se sitúa mundialmente en aproximadamente el 30% de los hombres.

Los urólogos y terapeutas sexuales encuentran que la eyaculación precoz causa frecuentes problemas emocionales, tanto para el paciente como para su pareja, adicional a la conclusión repentina del acto sexual.

Algunas veces puede deberse a que la sensibilidad y la conciencia del hombre se acentúan profundamente en los placeres refinados y sutiles del acto sexual, entrando en un estado expandido de conciencia, lo que le permite lograr sentirse plenamente satisfecho al momento de llevar a cabo el acto sexual con su pareja, provocando así que este llegue al orgasmo y eyacule antes que su pareja, lo que en muchas ocasiones desencadena problemas ya que uno de los dos se ve afectado al momento del acto sexual.

Para este tipo de problemas, en la actualidad han surgido diversas alternativas para quienes presentan este tipo de problemas, opciones como retardantes, el viagra u otros geles o bebidas que ayudan a incrementar las sensaciones de placer y retardar la eyaculación.

Y aunque no existe un tiempo estimado que indique cuánto debe de durar una eyaculación “normal”, ya que esta varía de acuerdo a cada hombre; sin embargo, el Manual Diagnóstico de Desórdenes Mentales indica que lo que se debe tomar en cuenta es que la eyaculación precoz causa un estrés negativo en el individuo lo que le dificulta establecer relaciones emocionales e íntimas.

Las causas de la eyaculación precoz son de dos tipos: físicas y psicológicas, y ambas debe ser atendidas por un especialista; pero, existen acciones que pueden ayudarte a retardar ese momento:

1. Respiración. Realiza inspiraciones y espiraciones controladas antes y durante la penetración, esto te permitirá tener un mayor control sobre tu eyaculación.

2. Conócete y practica. Existen algunos ejercicios que pueden ayudarte a tener un mayor control sobre las respuestas de tu cuerpo. Durante la masturbación, para justo antes de alcanzar el clímax y espera 30 segundos a un minuto antes de reiniciar la estimulación.  Otra acción que puedes realizar, es que mientras orines retengas el líquido varias ocasiones.

3. Disfruta de los juegos sexuales previos. Muchos de los hombres olvidan la importancia de esta etapa y van directamente a la penetración, lo que no ayuda al placer de la pareja y por consiguiente el propio. Toma un tiempo para las caricias, besos y susurros, esto además de enriquecer el acto te permitirá retardar el momento.

4. Disminuye la sensibilidad del glande. La epidermis del glande es muy sensible, y ayuda a que el hombre eyacule involuntariamente. El uso del preservativo, además de protegerte contra posibles enfermedades de transmisión sexual, ayuda considerablemente a atenuar la sensibilidad del pene. También puedes optar por las opciones que te mencionamos anteriormente, tales como retardantes, los cuales son geles que se aplican sobre el pene mediante un suave masaje, reduciendo la hipersensibilidad del mismo.